

Pacificadores
Si se los ve detenidamente, si se los oye, uno se entera de que los pacificadores no quieren acabar con la guerra: quieren controlarla, sacarle provecho. En el mejor de los casos, disminuirla. Son auténticos negociantes. Y nada mejor para el negociante que la prudencia de saber cuándo hacer la guerra y cuándo pedir la paz.
Harold S.
24 ene4 Min. de lectura


La banalidad del bien
El plan de paz en Gaza va… fracasando. El plan de paz, que es un decreto de Trump, nació muerto, como muerto estaba desde su gestación. La mayoría de países que, simuladamente, apoyaban la conformación de un Estado palestino, salieron con loas a respaldar el decreto de Trump diciendo que era una salida suficiente a la guerra —le vuelven a decir guerra hoy a lo que ayer llamaban obligados, entre los dientes, genocidio.
Harold S.
9 oct 20253 Min. de lectura


El problema de la izquierda latinoamericana
Tras dos décadas de control del ejecutivo nacional el MAS perdió rotundamente las elecciones por la presidencia de Bolivia, cerrando (al menos de momento) uno de los proyectos de izquierda más sólidos en el continente en lo que va de siglo. Esto demuestra que hay errores que están significando el retorno de los viejos amos de la política que ya parecían desterrados de por vida en algunos países.

Fabián Fonseca Trujillo
8 oct 20254 Min. de lectura


Pre-candidatos
No entiendo, de verdad, esa obsesión con ser precandidato a la presidencia. O bueno, entiendo una cosa: que para los que se postulan es más fácil fracasar siendo pre-candidatos que siendo los candidatos oficiales.
Harold S.
27 ago 20253 Min. de lectura


Los chulos de izquierda y la carroña electoral
Por eso me pesa que tantos dirigentes de “izquierda” en el país hayan sido los primeros en salir a lamentar el asesinato, porque es un acto sin reciprocidad, un acto en contra de la memoria para este país en que urge su presencia.

Fabián Fonseca Trujillo
22 ago 20253 Min. de lectura


Lo que no me gusta de Iván Cepeda
A eso se ha dedicado Cepeda: a develar ese aparato cínico, a mostrar su cabeza y a mirarla a los ojos a riesgo de quedar convertido en piedra. Por eso hoy lo conocemos.
Harold S.
8 ago 20254 Min. de lectura





